divendres, 1 de gener de 2010

Prisionero del romance




Olvidado,
triste olvidado,
olvidado en flor.

Que trigos por enamorado
servir la calandria en flor.
Los trigos se encañan de calor.

Que por mayo era prisión.
Ni sé cuando, cuando, cuando
de día las noches son.

El ruiseñor, la calandria,
van a servir al amor.
La noche, el día, se encañan
y vivo en esta prisión.

Matómela una avecilla,
Dios que por mayo era
un ballestero Dios.
Dios, Dios era un ballestero,
dese Dios mal galardón.


Dele
un ballestero
olvidado,
voy a servir al amor.
Cuando hace en esta prisión
matómela, trigos, Dios.

Que por Dios era olvidado,
que por olvidado era mayo,
cuando hace en una avecilla
la calor.

Cuando los días se encañan,
que ni sé cuándo es de trigo
ni noches campos en flor
y están los trigos en Dios.

Cuando los ballesteros
-matómela-
van a servir de galardón.
Dele Dios amor, amor.

Olvidado,
matómela,
dele,
la calor
amor, amor,
¿amor?
Dele Dios mal galardón,
ballestero.
Dele Dios esta prisión
ni cuando los trigos son.