dijous, 27 de gener de 2011

Óleo de mujer con sombrero



Sóc fan des de sempre de la Nueva troba cubana i molt especialment del Silvio Rodríguez. Per a mi és un dels millors poetes contemporanis, que si no fos cantautor, si no fos ideològicament comunista ferotge i si no fos castrista, ara seria a totes les llibreries, s'estudiaria a les escoles i el món es barallaria per publicar-li un poemari.

La meva cançó preferida del Silvio és aquesta. Li va dedicar a aquest quadre de Marc Chagall, un pintor rus contemporani. Jo tanmateix l'havia imaginada més aviat com aquest oli de la dreta de Tamara de Lempika, que no és russa, però és polonesa.

Llegiu-la com el poema que és, i després podeu sentir com la canta.


Una mujer se ha perdido
Conocer el delirio y el polvo,
Se ha perdido esta bella locura,
Su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
Se ha perdido mi huella en su mar.
Veo una luz que vacila
Y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
Con otra figura que recuerda a tí.
Veo más: veo que no me halló.
Veo más: veo que se perdió.
Una mujer innombrable
Huye como una gaviota
Y yo rápido seco mis botas,
Blasfemo una nota y apago el reloj.
Qué me tenga cuidado el amor,
Que le puedo cantar su canción.
La cobardía es asunto
De los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
Ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
Ni el mejor orador conjugar.
Una mujer con sombrero,
Como un cuadro del viejo chagall,
Corrompiéndose al centro del miedo
Y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
Y ahora lloro por verla morir.